Difusión de aire en salas de manipulación de alimentos

Difusión de aire en salas de manipulación de alimentos

Para realizar una correcta manipulación de alimentos, es necesario estudiar todo tipo de factores que afecten a los alimentos y a aquellas personas que los manipulan. Por eso, a la hora de tratar el aire, se debe de elegir correctamente la forma en la que se distribuye para que no se generen problemas como la contaminación de los alimentos, o malas prácticas por parte del personal.

El sistema de difusión dependerá siempre de la propia tipología de sala, y sobre todo del efecto y calidad que se quiera conseguir en el interior de la misma, siempre según los alimentos manipulados y las personas que se encuentren en el interior de la sala.

Descarga libre de aire

A través de la descarga libre de aire en las pequeñas salas de manipulación de alimentos cuya altura no es muy elevada, la distribución del aire es óptima a través de unidades evaporadoras ubicadas en la parte central, impulsando de esta forma aire a descarga libre en doble flujo. Además, gracias a los bajos caudales de ventilación se evitan molestias al personal que trabaje en el interior.

Gracias a la descarga libre de aire, en zonas y salas de poco tamaño se puede conseguir una óptima difusión y distribución de aire para la manipulación de alimentos.

Es la solución más económica, pues la correcta difusión de aire la realiza el propio evaporador debido a su diseño de doble flujo de aire. Por este motivo, esta solución es una de las más extendidas ya que se suelen obtener resultados muy aceptables sobre todo en salas pequeñas o incluso medianas.

Difusión de aire mediante conductos metálicos y rejillas

Los conductos metálicos y rejillas para la difusión del aire se utilizan en salas las cuales tienen un gran volumen de producción, siendo el diseño del sistema y la higiene en la distribución más compleja que en otros casos. Las unidades acondicionadoras se ubican en el exterior de la sala, y la distribución del aire se realiza a través de conductos metálicos con impulsión gracias a rejillas incrustadas en el techo.

Gracias a la difusión de aire mediante conductos metálicos y rejillas, se puede conseguir una óptima difusión y distribución de aire en zonas de mayor tamaño.

Difusión de aire mediante conductos textiles

Una de las soluciones más apropiadas y elegidas es mediante el uso de difusores textiles, favoreciendo una higiene óptima y consiguiendo un buen confort para las personas que se encuentran en el interior manipulando los alimentos.

Gracias a los difusores textiles, la distribución del aire alcanza una mayor homogeneidad e higiene debido a que se realiza la difusión a lo largo de todo el conducto, pudiendo ser desmontados y lavados fácilmente.

Si la unidad evaporadora o enfriadora se ubica en el interior de la sala, el retorno se realiza libre a nivel de techo, y si se encuentra fuera de la sala, es conducida a través de conductos metálicos.

Dependiendo de elementos como la altura, el alcance o la distribución del aire que se quiera conseguir, existen dos tipos de difusión:

  • Microdifusión a baja velocidad: siendo la más habitual debido al diseño, se consigue la distribución y alcance de aire deseado, consiguiendo eliminar prácticamente la sensación de corrientes de aire.

  • Difusión radiante a muy baja velocidad: ideada para salas con menos altura, el alcance del aire necesario es más reducido y por consiguiente se distribuye a menor velocidad, para que la sensación de aire sea mínima o nula.

Analizadas las diferentes opciones, podemos destacar como solución más habitual sobre todo en salas pequeñas o incluso medianas, la “descarga libre de aire”, ya que si se realiza una correcta selección de los evaporadores de doble flujo a utilizar en función de la sala en cuestión, podemos obtener un nivel de calidad de distribución de aire bastante aceptable con un coste muy inferior a cualquiera de las otras alternativas.

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