La cadena de frío en productos de IV y V gama

Cadena de frío IV y V gama

La cadena de frío en productos de IV y V gama

La transversalidad entre la ciencia de los alimentos y la tecnología del frío permite en INTARCON diseñar soluciones innovadoras, eficientes y fiables. Estas spñicopmes refuerzan la confianza del consumidor y abren nuevas oportunidades en el sector agroalimentario.

La cadena de frío es un elemento clave para garantizar la calidad y seguridad de los productos de IV y V gama. En un mercado altamente competitivo, productores e instaladores deben asegurar una conservación impecable para evitar pérdidas económicas y riesgos sanitarios.

Productos de IV y V gama: frescura con alta exigencia técnica

Tras los procesos de lavado, corte y envasado, las frutas y hortalizas de IV gama pierden su capa natural de protección. Como resultado, se vuelven vulnerables a la deshidratación, contaminación microbiana y oxidación, lo que reduce significativa su vida útil. Mantener su calidad, retrasando el deterioro y manteniendo la frescura,  exige supervisión en todas las fases: desde la higienización en el procesado hasta la refrigeración en atmósfera modificada.

La calidad final depende tanto de factores organolépticos (apariencia, textura, olor y sabor) como de su valor nutricional y, especialmente, de la seguridad alimentaria. Además, la legislación vigente establece límites microbiológicos en cada fase de la vida útil. Cumplirlos solo es posible cuando la cadena de frío se mantiene sin interrupciones desde el origen hasta el consumidor.

Los productos de V gama representan una evolución dentro de la alimentación moderna. Son platos cocinados, envasados y conservados en frío, listos para calentar o consumir. Se elaboran con materias primas de calidad y procesos controlados que garantizan su conservación en frío. 

La V gama se integra en la tendencia global de la “convenience food”, pero con un enfoque diferencial: rapidez y practicidad sin comprometer frescura ni seguridad.

La cadena de frío: un eslabón  invisible pero crítico

Los alimentos de IV y V gama han transformado la forma en que consumimos vegetales y platos preparados. Los consumidores su comodidad, frescura y seguridad.  Sin embargo, detrás de esa bandeja lista para consumir existe un reto tecnológico determinante: mantener una cadena de frío constante.

Basta una pequeña variación de temperatura para que se acelere la oxidación de los vegetales, se altere la textura de un plato precocinado o, peor aún, se comprometa la seguridad alimentaria por el crecimiento de microorganismos como Listeria monocytogenes o Salmonella spp.

Los productos de V gama representan una evolución dentro de la alimentación moderna. Se trata de platos cocinados, envasados y conservados en frío, listos para calentar o consumir, elaborados con materias primas de calidad y procesos controlados que garantizan su conservación en frío. 

La V gama se integra en la tendencia global de la “convenience food”, pero con un enfoque diferencial: rapidez y practicidad sin comprometer frescura ni seguridad.

Visión transversal: ciencia de los alimentos e ingeniería del frío

Una de las fortalezas diferenciales de INTARCON es la integración entre conocimiento del alimento e ingeniería de refrigeración.

Comprender cómo respira un vegetal tras el corte, cómo se acelera su oxidación si aumenta la temperatura, o cómo un alimento cocinado necesita atravesar rápidamente la zona de riesgo microbiológico, permite diseñar soluciones más ajustadas a la realidad del proceso.

Esa experiencia se traslada hoy a nuestra ingeniería de refrigeración. Diseñamos sistemas que no solo cumplen con la potencia requerida, asegurando que la cadena de frío se mantenga intacta desde la producción hasta la distribución.

Una oportunidad estratégica para el sector agroalimentario

Los productos de IV y V gama demandan soluciones específicas, entre ellas: 

  • Túneles de enfriamiento rápido para minimizar riesgos microbiológicos.

  • Sistemas de atmósfera controlada y modificada.

  • Equipos compactos y energéticamente eficientes.

  • Tecnologías de monitorización inteligente con control en tiempo real.

En INTARCON, cada una de estas innovaciones se aborda con la premisa de que la refrigeración es parte del proceso productivo, no un añadido posterior. Y es justamente esta integración la que marca la diferencia en la calidad final que percibe el consumidor.

Para los instaladores, trabajar con un fabricante que comprende tanto la tecnología del frío como la ciencia de los alimentos permite ofrecer soluciones especializadas y de mayor valor añadido.

Para los productores de IV y V gama, contar con sistemas de refrigeración diseñados con conocimiento técnico específico facilita el cumplimiento normativo, reduce riesgos y refuerza la confianza del consumidor. La cadena de frío en estos productos es un ámbito donde convergen ciencia, tecnología e ingeniería.

En INTARCON creemos que el futuro de la alimentación saludable y conveniente depende de esa integración. Por ello, desarrollamos soluciones de refrigeración que nacen del conocimiento del alimento y de la ciencia del frío.

Creado por: Nil Servian

Compartir esta entrada